Charlito, chef: "Deja media parrilla sin brasas y corta la tapilla aparte: es más dura y suele pasarse"
El chef organiza dos zonas de calor y corta cada músculo por separado para conservar el punto de la parte principal.

Charlito, chef que comparte sus recetas en YouTube, cocina la chuleta como una pieza con zonas distintas, no como un bloque que deba recibir el mismo calor y el mismo corte. Para ello distribuye el carbón en una sola mitad de la parrilla y deja la otra sin brasas. Así dispone de una zona de fuego fuerte y otra sin fuego directo para manejar la pieza con más control.
Una vez cocinada, Charlito separa la chuleta por sus músculos antes de servirla. Su recomendación es retirar y cortar aparte la tapilla: tiene buen sabor, pero es más dura que el resto y normalmente queda más cocinada en la parrilla. La receta figura entre las más importadas en HolyCook y desarrolla una idea útil para quien busca respetar el punto de cada parte de un corte grueso.
Media parrilla con brasas y cuatro segundos para medir el fuego
El primer gesto consiste en concentrar el carbón en media parrilla. Charlito no trabaja con una superficie de calor uniforme, sino con dos intensidades disponibles. La parte con brasas es la destinada al fuego alto; la otra queda libre de brasas y permite apartar la chuleta de esa intensidad directa cuando lo necesite.
Para reconocer la fuerza de la zona caliente, Charlito acerca la mano y toma como referencia que solo puede aguantar cuatro segundos. No es una equivalencia de temperatura, sino una comprobación práctica para identificar un fuego alto antes de poner la carne. Puedes ampliar esta organización en la técnica de las dos zonas de parrilla de Charlito.
Dorado intenso fuera, rojo por dentro
Charlito persigue una chuleta bien caramelizada por el exterior y roja en el interior. Ese contraste explica por qué resulta útil no depender de una única intensidad: el fuego alto favorece el dorado exterior, mientras que contar con una parte sin brasas evita tratar toda la pieza como si debiera seguir expuesta al mismo golpe de calor.
Para ti, el objetivo es claro: conseguir una costra marcada sin llevar el centro a un punto uniforme. La referencia de la mano sirve para detectar la zona fuerte, no para sustituir la atención al aspecto de la carne.
Por qué Charlito separa la tapilla del resto
Al terminar, Charlito sigue las divisiones naturales de los músculos para separar la chuleta. Este corte no es solo una forma de presentar la pieza: evita juzgar toda la carne por el resultado de una zona que responde de forma diferente al asado.
La tapilla concentra buen sabor, pero Charlito advierte que es más dura y que suele pasarse un poco más en la parrilla. Por eso aconseja retirarla y cortarla aparte, en lugar de mezclarla con el músculo principal. Separa primero las zonas y sirve cada una con la expectativa de textura que le corresponde. También puedes consultar cómo distinguir la tapilla de los demás músculos de la chuleta.
Cómo trasladar el método a otros cortes gruesos
- Prepara dos áreas en la parrilla, una con brasas para el fuego fuerte y otra sin brasas para no someter toda la pieza a la misma intensidad.
- Busca el dorado exterior intenso sin perder el interior rojo, en vez de prolongar la cocción hasta igualar todo el corte.
- Al servir, localiza las separaciones entre músculos y córtalos por partes, no como si tuvieran idéntica textura.
- Si una zona resulta más dura y más cocinada, como la tapilla que señala Charlito, sírvela aparte. Con este gesto podrás ordenar mejor el corte y conservar el punto de la parte principal.



