Arantza Calle Abad, cocinera: "Con 500 g de harina y fermentación nocturna, los chevalier quedan más tiernos"
Estos bollitos burgaleses de miga tierna, almendra y nata montada te permiten llevar a casa un clásico dulce y generoso.

Arantza Calle Abad recupera en Instagram el chevalier de Burgos, un clásico de la repostería burgalesa que lleva casi un siglo endulzando la ciudad. Su versión parte de una masa enriquecida con leche, huevos y mantequilla, coronada con almendra laminada y abierta para recibir un relleno generoso de nata montada.
La cocinera recomienda una fermentación lenta durante la noche con poca levadura para lograr una miga especialmente tierna, aunque también ofrece una alternativa más corta de unas cinco horas. Tú eliges el ritmo, pero tendrás 19 bollitos esponjosos, pincelados con mantequilla y terminados con azúcar glas. Para seguir practicando masas horneadas, también puedes preparar estos bizcochitos de grasa.
Ingredientes











Paso a paso
- AmasarMezcla harina, leche, huevos, azúcar, sal y levadura; amasa 10 min. Reposa 5 min en frío y repite. Incorpora la mantequilla y amasa hasta lograr una masa elástica.
- Fermentar y formarFermenta 1½-2 h; desgasifica y divide en porciones de 50 g. Bolea, cubre con almendra y aplana en óvalos.
- HornearDeja levar 1½-2 h. Pincela con mantequilla derretida y hornea a 180 °C, 15-20 min. Enfría y abre los bollos.
- RellenarMonta la nata, añade el azúcar glas y bate firme. Rellena los bollos y espolvorea azúcar glas.



